Posteado por: fretamar en: 2 noviembre, 2009

El otro día comenzamos a hablar de las motivaciones propias que nos llevaban a realizar una Fusyad. Ya comentamos la sinergia operativa, es decir la fusión entre empresas que pertenecen al mismo sector, y hoy hablaremos de la integración vertical.
La primera pregunta que nos hacemos es; ¿Qué es esto de la integración vertical? Este tipo de operaciones consiste en la Fusyad de empresas que operan en sectores distintos, y que tienen como objetivo principal el de expandirse con sus productos hasta el consumidor final o a la fuente de materia prima.
Dentro la integración vertical podemos distinguir dos grandes grupos de operaciones:
- La integración hacia atrás: Se da cuando una empresa que tiene una posición cercana a los clientes lleva a cabo una fusión o adquisición de una compañía que le provee de materias primas con el fin de ver reducido sus gastos en proveedores. Un ejemplo podría ser el caso de Telepizza, en el que su presidente Don Leopoldo Fernández Pujals en el año 1998 llevó a cabo una operación por valor de 5,4 millones de euros en la compra de Luxtor (compañía de fabricante de quesos y principal proveedora de la compañía Telepizza)
- La integración hacia delante: Se da cuando una empresa proveedora de materias primas se fusiona o adquiere una compañía cercana al consumidor y que por tanto tiene una posición buena de cara a la venta. Un ejemplo de este tipo de operación es el que intentó llevar a cabo Repsol en la compra de Gas Natural en el año 2000 con el fin de “colocar” de una manera fácil y directa sus productos petrolíferos a los clientes finales.
¿Qué beneficio hay detrás de la fusión vertical? Evidentemente este tipo de operaciones tienen como fin el de reducir los costes de transacción entre proveedor y vendedor. Volvamos al caso de Telepizza y la adquisición de Luxtor. Vemos claramente que Telepizza busca la reducción de los costes de compra de materias primas para la elaboración de sus pizzas. Pero lo más importante de todo, es que controla su actividad empresarial, reduciendo los riesgos que suscita el que otra empresa sea la proveedora de unos de los productos clave sobre los que se basa tu actividad.
Por último tenemos que tener en cuenta el denominado precio de transferencia interna. Es decir, cuando una compañía se fusiona/adquiere a su principal proveedor, ahora los precios de venta no los pone otra compañía, sino que está comprando a su misma empresa. Este precio de transferencia interna puede llegar a dar una buena imagen de una compañía, pues poca gente sabe realmente los verdaderos costes de compra que la empresa tiene. Si ponemos un precio de transferencia interna bajo, evidentemente esto beneficiará a la rentabilidad de la empresa matriz puesto que reducimos la rentabilidad de la empresa proveedora para dárselo a la empresa matriz (vendedora). Cuidado con este tipo de trucos, puesto que estas estrategias no llevan a aumentar el valor de la empresa, que debe de ser el objetivo último de los directivos.
30 abril, 2010 a 4:02
que ejemplos podemos encontrar de este tipo de fusion en el mercado real????